viernes, 14 de octubre de 2022

De noche en mi terraza escuchando The Lonliest de Maneskin

De noche en mi terraza escuchando The Lonliest de Maneskin. Me siento como una niña pequeña, esperando a que mi padre llegue de trabajar porque siento que necesito verle. Por una parte, es como que si por mi novia haría esto, el quedarme despierta esperando a que llegue de trabajar, por qué no hacerlo por mi padre, como gesto entre iguales de amor. Por otra, siento que necesito verle y sentirme cuidada. Últimamente he notado mucho este sentimiento, la necesidad de sentirme cuidada, y no ha sido hasta hace muy poco que he sentido que no pasaba nada malo por pedirlo. Tal vez estoy en un momento de mi vida que me toca que me cuiden, en lugar de ser yo la figura cuidadora.

 

Estoy triste. Estoy triste durante mucho tiempo. Ya no sé cómo lidiar con esto. Tengo muchas ganas de recuperarme, de volver a como era antes. Pero también pienso, ¿acaso antes era feliz o simplemente estaba reprimiendo sentimientos que han estado siempre ahí?

 

Escribo esto en mi terraza mientras me fumo un cigarro y pienso en todo lo que he sido, y en todo lo que podría ser. Llevo mucho tiempo asustada de escribir por lo que podía pasar pero ya he llegado a un punto donde necesito soltarlo todo.

 

Me asusta. Me asusta donde estoy. He llegado a un momento de mi vida donde soy oficialmente una adulta y eso asusta. No sé qué debería hacer, qué debería gustarme, quién debería gustarme.

 

Claramente con ella no estoy bien. ¿Es la relación que no es tan recíproca como a mi me gustaría o soy yo que me canso enseguida de la gente? Pocas veces ha pasado que he estado con alguien más de un año y medio. Se está enfriando. No sé si ella o la relación. O si soy yo la que se está volviendo fría. Cuando empezamos me sentía como una chiquilla ilusionada en sus primeras navidades. ¿Y ahora? Cuando se lo cuento a mis amigos siempre le echo las culpas a ella, diciendo que no pone de su parte, que no es romántica conmigo… ¿pero acaso pongo yo de mi parte? ¿Acaso soy yo romántica? Intento quedar de buena persona yo, pero realmente lo que siento es que quiero experimentar con otra gente y no me atrevo a decirlo en voz alta. Quiero conocer gente nueva. Quiero conocerme a mi de nuevo. ¿Quién soy?

sábado, 2 de enero de 2021

Balance 2020 / propósitos 2021.

El año maldito, el puto twenty twenty... pues qué decir, igual tan malo no ha sido. No tengo muy claro si lo he disfrutado, si el balance ha sido positivo o negativo (covid joke). Ha sido un año muy variado, ha tenido días muy buenos pero también los ha tenido malos. 

Conocí a alguien que me cambió la vida, un pensamiento que por mucho que lo aleje por la falta de autosuficiencia que me hace sentir, se vuelve cada día más real. No quiero ser esa clase de personas que centran toda su personalidad en su pareja, pero realmente creo que estamos pasándonos un poquito con eso del "positive love". ¿Tan malo es querer estar todo el tiempo con esa persona tan especial? Creo que va siendo hora de dejar de escuchar a los wokes de Twitter y empezar a escucharme un poquito más a mí misma. No he dejado de ser yo ni pierdo mi independencia por estar enamorada, me parece un proyecto tan válido como cualquier otro, sino el más bello. Nunca he estado tan segura de nada y espero de corazón seguir siendo así de feliz.

¿Qué propósitos he cumplido de los que me propuse? Creo que en 2020 ni siquiera hice una lista, igual por eso se nos lio el año de tal manera (supersticiosa who?). En caso de haber sido así, no se llevarían mucha diferencia con los de 2019, ni con los que se proponen la mayoría. He aprendido lo que el mundo me tenía preparado y no puedo reprocharme nada. Habiendo sido tan duro como ha sido, suficiente que lo hemos sobrevivido.

2021 viene fuerte, ya lo dice mi padre. Siento que vienen muchas cosas nuevas y tengo que estar hábil para no quedarme atrás. Aunque les diga a mis amigos que aún no le he dado muchas vueltas al asunto, tengo mucho pensado para 2021. Este año quiero que sea MI año, quiero aprender, quiero pasármelo bien, quiero sentirme realizada. Anyways, aquí van:

1. Hacer deporte al menos 3 veces a la semana.

2. Ponerme seria con el tabaco (lo cual debo mencionar que este 2020 casi lo consigo, proud).

3. Leer 15 libros (va, Sofía, que cada vez son menos los que te propones).

4. No dejar que me afecten tanto las cosas, no llevarlo a lo personal ni tomármelo tan a pecho.

5. No dejar, sin embargo, dejarme engañar o menospreciar, tengo mucha valía y soy capaz.

6. Aprender a madrugar de una vez, ya va siendo hora de cambiar el método de despertarme, a ver si así funciona.

7. Cambiar mis métodos, mis rutinas, mis hábitos... Simplemente, salir de mi zona de confort y ser capaz de adaptarme mejor a los cambios.

8. Conseguir un trabajo en verano, si la pandemia lo permite (el nuevo "si Dios lo pelmite").

9. Aprender a cocinar comida saludable, ya se acabaron los mc y los bk, 2021 es el año en el que nos cuidamos.

10. Descubrir nueva música (propósito el cual, a tan solo día dos de enero, puedo decir orgullosamente que ya he cumplido).

11. Salir a pasear, me da igual si es por la calle, por la playa o por la montaña.

12. Aprender a separar los días de "trabajo" de los días de "descanso". No, Sofía, no puedes irte a beber un martes.

13. Ponerme con fuerza en los estudios, queda muy poquito ya y sé que, cuando acabe, echaré mucho de menos la vida del estudiante.

14. Romantiza tu vida, a los wokes de Twitter a veces sí que hay que escucharles, y en esto, al menos, tienen razón. Eres el personaje principal de la película, créetelo, ama lo que haces.

15. Cumple cada una de las metas que te propongas, pero no establezcas unos límites muy altos e inalcanzables, tampoco te autoexijas demasiado.

16. Te vas a ir de Erasmus, piérdele el miedo y la ansiedad a estar en un país tú sola.

17. Replantéate realmente si Instagram te hace algún bien o desinstálatelo de una vez por todas (o haz una buena limpieza y borra a toda esa gente, ni siquiera te importan).

18. Speaking of... date un respiro de las redes sociales, no te estás perdiendo nada, vive el momento que es lo que realmente importa.

19. Déjate el pelo largo y no te hagas ninguna locura, por favor.

20. Graba, haz más fotos, da mucho gusto poder revivir esos momentos que tan feliz te hicieron. Pero recuerda, no te harán tan feliz si no los vives al 100%.

21. Sé feliz, tía.


Me hace gracia cómo ha empezado como una lista de propósitos y ha acabado como una lista de exigencias a mi yo del futuro. En fin, Sofía del futuro, te veo el año que viene.

miércoles, 25 de diciembre de 2019

Balance 2019.

Voy a hacer un repaso de este año tan loco al que le quedan apenas cinco días.

El primer propósito, dejar de fumar, estuve a punto de cumplirlo (prometido), pero pasaron cosas y aquí estamos gastándonos el dinero y los pulmones en un vicio asqueroso.

Puedo, sin embargo, decir con orgullo que hacer ejercicio y adelgazar los considero propósitos alcanzados en un 75%, que ya es más de lo que se puede decir de dejar de fumar.

El propósito de los libros, que parecía el más fácil, no lo he alcanzado ni de lejos. Igual me habré leído 15 de los 30 que me habría gustado, pero he aprendido que no pasa nada si una historia no me gusta; por dejarme una novela a medias el escritor no se va a enfadar. El día tiene las horas que tiene, no hace falta ser tan exigente conmigo misma.

Otro motivo de orgullo es todo lo que he estudiado y aprendido, no solo en la universidad, sino apuntándome a la escuela de idiomas, al carnet del coche, y simplemente teniendo curiosidad.

El alcohol, otro vicio asqueroso. Vale que aún soy joven, que la gente de mi edad no tiene la sensatez de beber con moderación, pero yo quiero ser así, yo quiero controlar lo que hago, acordarme después y no morirme de vergüenza cuando me cuentan las cosas que dije.

Ha habido días y días, semanas en que me veía en la cima del mundo pero de un día para otro ya estaba cayendo en picado. Me hace gracia porque me propuse para este año subir la autoestima y ser más fuerte, y lo puse así, como si tan solo con desearlo se fuera a cumplir. Sé objetiva, Sofía, es difícil.
Como también lo es compararse con los demás, simplemente lo veo como algo imposible de evitar. Y sé que todo el mundo lo hace, pero no puedo dejar que se vuelva una obsesión y que me llegue a afectar a estos niveles. Tengo que querer a mi cuerpo, pero aún me queda un largo caminito para seguir.

Y sí, es cierto que no todo ha sido malo, me he portado como una reina con gente que conmigo tiene el cielo ganado, y no me arrepiento ni un poquito, aunque igual ya no tengamos la misma relación. "De buena, tonta", pues no, hay límites, cuando se debe tener carácter se tiene, y se le cantan las 40 al gilipollas de turno que la vida te ha metido delante; pero a los demás, siempre intentando que estén cómodos, haciéndoles reír y preocupándome por ellos.

Entonces, ¿cuál ha sido el balance de 2019? ¿He conseguido ser feliz? 

Diez minutos llevo mirando la pantalla y, honestamente, no tengo ni idea de cuál es la respuesta. Al final tendrá razón mi mejor amiga en que no se puede ser feliz, solo estarlo. Me parece una idea súper fea y algo triste, pero quizás la vida es así, con sus subidas y bajadas, y la solución está en encontrar un equilibrio.